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Volcán Antisana

Postal 1Trekking “Paso del Cóndor”

antisana1Fotografía: Franklin Falconí

Ubicación

Este volcán se encuentra en el cantón Quijos, a 55 km. al sureste de Quito. Latitud O° 30’ S, longitud 78° 08° W; pluviométrica de 3.800 mm3. Su ubicación pertenece a la Cordillera Real; el periodo eruptivo es de 150 a 500 años. Su ingreso empieza desde la jurisdicción parroquial de Papallacta, Comuna El Tambo, km. 40, antes llegar al puente y la laguna arribando desde la ciudad de Quito. Altitud, 3.658 m.s.n.m. (al ingresar); 17 M 0811985, UTM 9957713.

Acceso

Partiendo desde El Tambo a través de un sendero muy visible por el valle que forma el río del mismo nombre y recibe las aguas del Guamaní, se puede llegar a las lagunas Tuminguina y Potrerillos en dos horas y media, arribar a las faldas del volcán Antisana luego de cuatro horas de viaje y continuar hacia el volcán Cotopaxi. Para realizar esta aventura inolvidable que tarda de 3 a 4 días se puede viajar a pie, o a caballo conviniendo previamente con sus propietarios. Este recorrido se denomina trekking “Paso del Cóndor”.

Descripción

El viaje es tranquilo, sin contratiempos. La vasta vegetación esconde aves que acompañan con sus persistentes silbidos. El turista realiza pausas constantes para fotografiar la flora y topografía irregulares. A veces es necesario utilizar, para el descanso, los “almohadones” naturales que facilita el páramo. Atrás quedan humedales y bosques compuestos de arbustos medianamente altos. Luego de caminar durante dos horas y media aproximadamente, se descubre la laguna Tuminguina cual trofeo vivificante, ubicada a 3.686 m.s.n.m. Tiene como tributarios a los ríos Cubillán, Sunfuguaico, Alpachaca y Aguirre. Su desagüe es subterráneo, a través de filtraciones. De forma cóncava, se descubre junto a una gigantesca loma, la cual circunda en toda su extensión. El cansancio se disipa al contemplar tanta belleza a los pies del visitante. Laguna cercana es Potrerillos. Al frente, con actitud firme e imponente, grande en poder y majestuosidad, esperando con impaciencia, mira en silencio el Antisana a escasa distancia. Este volcán, con 5.758 m.s.n.m., es el cuarto nevado más alto del Ecuador. El enorme macizo se alarga en dirección norte a sur y mide en su base 14 kilómetros; al oeste se presenta la cima más alta, al norte con un cono aparentemente perfecto más joven y al sur una cima más baja (5.570 m.s.n.m.) que forma la parte elevada de un cono más antiguo y fuertemente destruido por la erosión facial. Es un volcán doble, igual que el Chimborazo. Figura como una sola unidad de una amplia zona volcánica activa. Aunque hay evidencia de mucha actividad verificada por una colada de lava, la actividad más joven de la zona se encuentra hacia el oeste y el norte indicada por las coladas históricas de Antisanilla y Potrerillos, respectivamente. El embeleso embarga al descubrir estos accidentes monumentales. Reina la paz, reina el silencio, todo es quietud. Desde las faltas del Antisana la travesía continúa rumbo al Cotopaxi.

Historia

El nombre “Paso del Cóndor” se atribuye al señor Carlos Humberto Tandayamo, perteneciente a la Comuna El Tambo. Se debe a que el 22 de noviembre de 1999, a las 11h45 vio pasar por allí, rumbo al volcán Antisana, tres cóndores: padre, madre y su hijo en el medio. Desde ese día raramente regresan los dos padres  o solamente uno a su antiguo hábitat, para retornar en seguida.

Sobre el volcán Antisana y sus cercanías se conoce muy poco geológicamente, “sin embargo es posible hacer un breve resumen de su carácter volcánico a base de las descripciones de Meyer (1907), Wolf (1892), Sauer (1965) y otros. Regionalmente, las zonas volcánicas jóvenes suprayacen a una serie de lavas y capas piroclásticas más viejas (probablemente del Pliocero), las cuales fueron depositadas sobre el zócalo metamórfico. Los dos últimos grupos de rocas afloran claramente en el corte de la carretera, un kilómetro al Oeste de Papallacta. Estas rocas volcánicas parecen ser los remanentes de volcanes, ventos, chimeneas volcánicas, y calderas de un volcanismo pliocénico. El pico Antisanilla, esculpido por glaciares, parece ser el remanente de un volcán más viejo al Oeste del Antisana. Los glaciares y los ríos subsecuentes del Cuaternario erosionaron grandemente este terreno volcánico pliocénico, dejando enormes valles glaciares, muchas morrenas, y un sinnúmero de lagunas. Según Reiss y Stübel, citado por Wolf (1892) y Meyer (1907), el gran macizo del Antisana consiste en una amplia caldera, de la cual queda solamente el lado occidental. O sea la cuchilla que une la cumbre meridional con la cumbre máxima y que sigue a la cuchilla nor-oriental, es el único remanente de esta caldera abandonada hace muchos miles de años. Su diámetro tiene unos 1.800 metros con una profundidad máxima de 1.000 metros (Meyer, 1907). Parece que la cumbre máxima representa un cono bastante más joven que ha construido su edificio al filo occidental de esta calera, después de un largo lapso de tiempo. Los flancos al Oeste y al Sur de este pico, aunque cubiertos por glaciares, tienen una inclinación tal que sugiere que debajo existen las laderas originales de un cono. En tal caso, la ancha cumbre representa un cráter totalmente llenado por hielo glaciar. Todavía existe actividad fumarólica en la parte superior del pico. Cuatro coladas jóvenes de lava salen debajo de los glaciares y las morrenas que cubren los flancos del Antisana. El flujo más grande, llamado Guagrahialina, mide unos 5 kms. de longitud por 500 metros de anchura y corre hacia el Sur oeste del volcán. Pocos kilómetros al Sur, otro flujo, llamado Sara-huasi fluyó hacia el Sur-Oeste. Al Norte del flujo del Guagrahialina y precisamente por el flanco Oriental se halla una pequeña colada de lava, llamada Yana. El cuarto flujo, aproximadamente igual en tamaño al de Guagrahialina, se ubica en el flanco Norte; y se lo llama Maura-machai. Los cuatro flujos son parecidos en composición (andesitas con olivino, augita, e hiperstena) y en edad. Meyer (1907), pensó que son históricos: parece que son un poco más viejos. Ellos también parecen haberse originado en el cráter o en el flanco occidental del cono joven del Antisana. Lo más notable de esta amplia zona son los dos grandes flujos de lava: el de Antisanilla y el de Potrerillos. El flujo de Antisanilla (llamado también Pinantura), se originó de un vento en la Quebrada Guapal unos 10 kms. aguas arriba de la Hacienda Pinantura, ubicada un poco al Sur de Píntag, en el Valle de los Chillos. Esta enorme corriente de bloques, que mide hasta 2 kms. de anchura y cerca de 11 kms. de longitud, ha rellenado totalmente el Valle Allón, aislando completamente sus dos orillas. Numerosas lagunas han sido formadas al haberse represado los drenajes por medio de las lavas. Wolf (1892) concluyó que la erupción tuvo lugar a medidos del siglo XVIII, o sea cerca de 1760, ya que según un documento encontrado en Quito, una hacienda tuvo que ceder a otra su terreno, dividido por el flujo, el cual no permitiría el paso del ganado al otro lado. El otro gran flujo represó un drenaje, formándose la laguna de Papallacta, se llama Potrerillos. Mide 8,5 kms. de longitud, hasta 0,7 kms. de anchura, y 100-200 metros de espesor. Esta erupción ocurrió en el año 1773 según Reiss (citado por Wolf, 1892). Las dos corrientes están genéticamente relacionadas, teniendo muchas propiedades petrográficas semejantes. Igualmente, ambos se originaron desde grietas, sin la formación de un cono. Otro flujo, pequeño en comparación a los dos anteriores, se ubica entre el flujo de Antisanilla y el Volcán Antisana, cerca de un pico, llamado Urdu-cui. Según Reiss (citado por Hantke y Parodi, 1966), este flujo, llamado ‘Cuscungo’, es el más joven de la región. Aquí se menciona también la presencia de muchos otros flujos, que tienen la apariencia de ser muy jóvenes, pero son pre-históricos. Un flujo ligeramente cubierto de ceniza volcánica, corrió por el valle del Río Huambi, parándose un poco al Este de la población de Pifo. Otros flujos jóvenes se notan en el fondo del valle de la Quebrada de Guarmihuaicu, a lo largo de la carretera Interoceánica, unos kilómetros arriba de Pifo. Otro se halla en Filocorrales, al norte de Guamaní. O sea, una amplia región en las cercanías del Antisana ha experimentado actividad volcánica en los últimos siglos y milenios. La actividad más joven, o sea los flujos de Antisanilla, Potrerillos y Cuscungo, pertenecen al siglo XVIII. Los otros flujos del Antisana y los ya descritos son probablemente pre-históricos. Parece que estas erupciones no fueron acompañadas por mucha actividad explosiva, o la producción de material piroclástico, ya que los flujos carecen de cubierta de ceniza. El primer indicio histórico de actividad de esta zona data de los años 1590–1600. Según Wolf (1904): ‘la ceniza vino desde Pintag’. Otros dicen que esta erupción pertenece al Reventador (Hantke y Parodi, 1966). Las fechas probables de las otras erupciones incluyen: 1760, flujo de Antisanilla; 1773, flujo de Potrerillos. Flujo de Cuscungo. 1801–1802, detonaciones volcánicas fueron oídas por Humbolt en el Valle de los Chillos, especialmente en Abril y Mayo de 1802”.[1]

Actividades turísticas

  • Paseo a caballo.
  • Excursión.
  • Campismo.
  • Pesca deportiva.
  • Andinismo.
  • Fotografía.
  • Observación de flora y fauna.
  • Investigación científica.

Servicios

  • Alimentación.
  • Guías.
  • Caballos.

Recomendaciones

  • Llevar ropa abrigada, impermeable, botas de caucho, gorra de lana, binoculares.
  • Para el ingreso se requiere autorización de propietarios de haciendas en el sector.
  • Necesario contar con guía.
  • Para solicitar guía y caballos contactarse con los señores Carlos Tandayamo y Milton Llulluna a los celulares 097411401 y 098626476, respectivamente.

[1] HALL MINARD L., El Volcanismo en el Ecuador.

 

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